Sofa chester

Todo sobre el sofa de estilo chester

Diferencias entre un sofá bueno y uno malo

¿Te emociona comprar un sofá nuevo? Yo no puedo decir lo mismo ya que esta compra no despierta ninguna pasión en mi.
Me he extralimitado en comprar sillas, ropa de cama y decoración nórdica, pero nunca he tenido la tentación de soltar una gran cantidad de dinero para adquirir un sofá chester.

Cuando voy a las casas de mis amigos, sus sofás no despiertan mi envidia, al contrario, me suelo sentar en ellos sin fijarme en absoluto de que color era o que tela tenía.

Diferencias entre un sofá bueno y uno malo

Tal vez sea una cuestión de mirar los detalles. Por ejemplo, si ponemos un coche de la marca Porche junto a un Panda, es fácil detectar los detalles que los diferencian, su diseño y su tecnología y entender, hasta cierto punto, porque el precio entre uno y otro es tan distinto.
Pero es enseñarme dos sofás y no diferenciar en absoluto cual es el de 300€ y cual es el de 3000€. ¡Ambos tienen el mismo diseño y parecen tan idénticos! Por lo menos por el momento, después de 8 años igual si que encuentro la diferencia.

Durante años, tuve en mi salón un sofá de imitación Chester que recogí por 100€ en una tienda de muebles usados. Cuando se le rompió una pata, puse unos libros debajo y arregle el problema, parecía una solución práctica.
Los sofás soportan un montón de abusos (derrames de bebidas, pelos de animales, manchas de pinturas... por eso ¿por que gastar una fortuna en un sofá que va a tener que aguantar todo eso?

Hay quien podría argumentar que este mueble puede durar toda la vida pero, ¿quien quiere comprometerse toda la vida con un sofá? ¿Acaso va a ser legado a las generaciones futuras? Nunca he oído a unos hermanos pelearse por ver quien se queda con el sofá.

Y sin embargo, ahora que necesito un sofá, empiezo a pensar sobre que no sería una mala idea en comprar uno bueno.
Podría valer la pena invertir el dinero en un sofá de construcción y diseño de calidad.

El precio elevado no te lo ponen porque sí, detrás está la construcción, el diseño, el esfuerzo y el tiempo en hacerlo, que es mucho mayor que con un típico sofá de Ikea.
Por ejemplo, la estructura de un sofá Chester está fabricada con madera dura como el roble o el arce unida con pegamento y tacos. Su unión es tan fuerte como la propia madera.
Los cojines y la capa externa es otro punto de diferencia. La vida útil del cuero de un sofá Chester es mucho más larga que un sofá más barato. El relleno también es más duradero, vuelve a su forma original y no se deforma como en los otros.

A diferencia de la moda, en la que pagas el estilo y el nombre del diseñador, pero no necesariamente el proceso de fabricación, en un sofá estás pagando por la calidad de los materiales y la mano de obra.
Están poniendo materiales como plumas en lugar de gomaespuma, y eso se paga, pero también se nota en el resultado.

Pero hace falta gastar una millonada, podemos comprar un sofá bueno con una estructura de madera maciza y cojines de plumas por poco más de 1500€. Ahora, cuando el precio baja de los 1000€ es donde creo que hay que tener cuidado, porque los fabricante probablemente están recortando en calidad para mantener un precio bajo.

Personalmente creo que la compra de un sofá está condicionada por la etapa de la vida por la que estás pasando. Si nos movemos de casa cada poco tiempo, lo más probable es que no quieras invertir en un sofá caro ya que el moverlo de un sitio a otro lo va a destrozar.
El sofá Chester es, para mi, uno de los mejor construidos y es probable que sea uno de los más cómodos en los que me haya sentado. Sin embargo, las versiones de imitación son similares en el diseño, pero a un precio muy bajo. ¿Importa sacrificar la calidad por ahorrar dinero?

Ambos son agradables, ambos son mejor de lo que tengo actualmente, pero su precio no es el mismo, ni su calidad tampoco.
Dicen que sólo los ricos pueden permitirse el lujo de comprar cosas baratas.

Volviendo a el ejemplo de los coches, no probamos un coche en el concesionario 20 segundos y decimos, "me lo llevo", por tanto, tenemos que tomarnos con calma la elección de un sofá, que tendrá que ser cómodo y confortable durante los próximos años. Antes de comprar un sofá, pregunta de que es el marco y la estructura y el tipo de relleno de sus cojines.

No tengas miedo de preguntar si pueden levantar el sofá para verlo por debajo. Después de todo, eres tu el que vas a pagar.