Sofa chester

Todo sobre el sofa de estilo chester

Elegir un buen sofá

Un sofá es algo muy común en un salón, pero su compra, lejos de ser algo sencillo, es cada vez más confuso por la cantidad de opciones que tenemos en las tiendas.
Termina siendo algo tan abrumador y agobiante que muchas veces nos vamos a casa sin haber encontrado uno, o lo que es peor, compramos el equivocado y termina en el sótano.

Hay que asegurarse de comprar un sofá con un tamaño adecuado, una forma que se adapta a la ubicación que tenemos destinada a el y con un estilo que esté acorde con la decoración de la estancia en la que le vamos a situar.

Elegir un buen sofá

Su precio también es un condicionante, al igual que los materiales con que esté fabricado, el color, el estampado...
Antes de nada recomendaros que optéis por los sofás icónicos, que no suelen defraudar. Un sofá Chester, por ejemplo, es una prueba viviente de que un sofá que tiene varias décadas puede seguir siendo una buena opción.

Nunca van a pasar de moda y su diseño es tan versátil que podemos acoplarlo a cualquier decoración existente en casa.
Sus materiales son de máxima calidad, por lo que nos va a durar mucho tiempo.
Pero no pienses que por ser un clásico no se puede adaptar a tu familia con 3 niños pequeños. Te sorprendería saber cuanto ha soportado mi sofá Chester durante estos últimos años.

Si piensas que el sofá Chester no es para ti por su elevado precio, no lo rechaces inmediatamente. Hay tiendas con buenos descuentos que pueden hacer su precio mucho más liviano.
En primer lugar hay que tener alguna idea de lo queremos encontrar.

Hay muchos sofás, con estilos diferentes. Los hay en miles de formas, tamaños, telas, materiales y precios. Por eso hay que tener en principio un poco claro que es lo que queremos.

Trata de pensar en en tamaño, eso es algo sencillo, tan sólo tienes que medir el hueco que hay donde vas a ubicar el sofá.
El color de las paredes de esa habitación nos harán hacernos una idea de que color es mejor para nuestro sofá.
Hay que pensar en el aspecto que quieres que tenga el sofá, y una vez que tengamos estas tres cosas claras, podemos ir a la tienda de muebles con una idea precisa de lo que necesitamos.

Puede que aunque tengamos ya una idea de lo que queremos, al llegar a la tienda y verlos directamente, nos encaprichemos con uno que no se adecua a nuestras necesidades.

Hay muchos tipos diferentes, sofás chaise longue, tresillos, sofás cama, divanes, futones, sillones relajantes, rinconeros, modulares, ergonómicos, sofás Chester... No necesitas saber cuales son todos por su nombre, pero estaría bien que echases un vistazo antes a revistas de decoración, páginas webs de sillones, incluso en Pinterest hay muchísimas fotos de salones con su sofá que pueden inspirarte.

Pero no todas esas imágenes idílicas de salones impolutos e inmaculados pueden valer para nuestra sala, ten en cuenta para quienes va a ser ese sofá. Es muy diferente elegir un sofá para una oficina en la quieres estar concentrado o relajado leyendo un libro, que si es un sofá para una casa con 2 niños y un perro. Quizás en este último caso elegir tonos claros y telas forradas no sería una muy buena idea ya que se mancharía a la mínima de cambio.

Invertir en un sofá de cuero de color oscuro que vamos a poder limpiar fácilmente es una posibilidad muy factible en casas con mucho movimiento. Hay telas que también están diseñadas para repeler los derrames y la suciedad.

La mayoría dela gente no quiere sentarse en el medio, en el borde del asiento donde hay una grieta por la que te puedes colar. Para esos casos es bueno el uso de cojines para cada persona.
Asegúrate de ver en persona el sofá, aunque luego le vaya s a comprar online. Un sofá no es ninguna tontería, es una gran inversión y comprarle a ciegas, sin tocarle ni sentarse en el es un gran riesgo

A menos que estés completamente seguro de que es todo lo que quieres, o que se trate de sofás clásicos como el Chester, que ya conoces como es, pruébalo, tócalo y siéntelo.

Sentir que es duradero, que va a resistir mucho tiempo es más fácil en persona que mirando una foto en la pantalla.
También puedes leer los comentarios que ha puesto la gente del sofá que nos darán pistas sobre lo que nos vamos a encontrar con el paso del tiempo, es probable que se vea bien al principio, pero puede que empiece a dar problemas o a estropearse en un corto espacio de tiempo.